La disyuntiva entre la popularidad o el progreso, una evaluación de los primeros tres años del gobierno de Enrique Peña Nieto



“Los mayores progresos de la civilización se experimentan inicialmente como sus peores amenazas”

Alfred North Whitehead (1861-1947), filósofo y matemático angloamericano

La primera acción del Presidente Enrique Peña Nieto en diciembre de 2012 fue el “Pacto por México”, un acuerdo político para privilegiar el interés superior de la nación por encima de cualquier otro.

En un acto protocolario, los líderes de los partidos políticos signaron un documento con cinco ejes rectores para impulsar el crecimiento económico y abatir la pobreza y desigualdad social.

Fue un suceso inédito, la agenda nacional estaba rezagada y después de 18 años de intentos se aprobaron legislativamente las reformas estructurales (energética, telecomunicaciones, competencia económica, financiera, laboral, educativa, política-electoral, hacendaria y demás), hoy nos encontramos en la etapa de ejecución.

Los obstáculos y presiones de intereses económicos nacionales e internacionales se manifestaron, un ejemplo de ello fue sin duda alguna la gira a China, donde se firmaron acuerdos en el sector de energía y de comunicaciones.

Estados Unidos, Inglaterra y Francia no lo admitieron y las reacciones se plasmaron con la cancelación del tren rápido y proyectos de inversión en refinerías, una explosión en la Torre de Pemex cerró ese capítulo.

En el ámbito de telecomunicaciones, las empresas del país también hicieron lo suyo al verse afectadas por la reforma.

Posteriormente, una campaña de desprestigio contra el Presidente Enrique Peña Nieto se emprendió a nivel internacional con gran impacto a nivel nacional, el “Momento Mexicano” había finalizado.

Los acontecimientos como Ayotzinapa, Casa Blanca, la fuga del “Chapo” Guzmán y el escaso crecimiento económico han auspiciado una desaprobación del presidente. Según un estudio de opinión de Parametría de finales de noviembre de 2015, sólo el 40% de los mexicanos aprueban su gestión.

Un dato curioso en las pasadas elecciones intermedias, es la obtención de una mayoría legislativa del partido en el gobierno y sus aliados en la Cámara de Diputados.

¿Hay avances y logros con las reformas estructurales?, para poder responder es importante considerar que los resultados serán a mediano y largo plazo de conformidad con los especialistas.

Sin embargo, son seis los indicadores positivos macro de las reformas estructurales dados a conocer en los últimos meses:

1) Reforma de Telecomunicaciones.- Eliminación de las tarifas de larga distancia en telefonía y decremento en 40.7% en llamadas internacionales;

2) Competitividad.- En el 2015, México avanzó dos posiciones en el Índice Global de Competitividad y se ubicó en la posición 39 entre 61 países, de acuerdo a una investigación llevada a cabo por el Instituto de Desarrollo de la Gestión de Suiza;

3) Reforma Energética.- Importantes inversiones en la cuarta convocatoria de licitación de la Ronda 1, con una estimación de 44 mil millones de dólares; decremento de 30.9% en tarifas eléctricas de alta tensión; y disminución en 3% de los precios de combustible a partir de enero de 2016: 41 centavos Magna y 40 Premium en gasolina y 43 en diésel;

4) Reforma Financiera.- Entre 2013 y 2015, un aumento de 5.5% del Producto Interno Bruto (PIB) en el crédito otorgado al sector privado y una caída de 8.6% en las tasas de interés en crédito personal;

5) Empleo.- Durante los primeros 34 meses del actual sexenio se han generado 1 millón 614 mil nuevos empleos formales, el mayor registro en el mismo periodo de las últimas cuatro administraciones; y por último,

6) Combate a la Pobreza.- En 2014, cien mil (100,000) mexicanos superaron la pobreza extrema.

Por otro lado, prevalecen deficiencias en los primeros tres años de gobierno: corrupción, impunidad, desigualdad social, pobreza y escaso crecimiento económico. Todas ellas producto de un sistema político caduco, representado en la partidocracia y en instituciones cada día más débiles y poco confiables.

En esta nueva etapa, la corresponsabilidad de la sociedad es el gran desafío para los mexicanos.

El hartazgo social transexenal ha fortalecido a las candidaturas independientes, nueva figura democrática impulsada y legislada en su momento por el Exdiputado Manlio Fabio Beltrones Rivera, actualmente Presidente del PRI Nacional.

Enrique Peña Nieto se encontró en la disyuntiva de la popularidad o el progreso al iniciar su administración, optó por el futuro de México.

Anuncios

Acerca de Efraín Martínez Figueroa | EMF Consultoría Política

Es abogado de profesión y se desempeña desde 2006 como consultor y estratega político, ha colaborado como co-conductor, analista y comentarista en Grupo Fórmula, TV Azteca y Meganoticias TVC en cadena nacional. En el ámbito internacional, ha participado como estratega electoral en los programas "La Tarde" del Canal de las Américas NTN24 (Mundo Fox/Max) y "América se entera" de RCN, desde Colombia para todo el continente, España, Australia y Nueva Zelanda.
Esta entrada fue publicada en Artículos. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La disyuntiva entre la popularidad o el progreso, una evaluación de los primeros tres años del gobierno de Enrique Peña Nieto

  1. Pingback: Revista Valores – La disyuntiva entre la popularidad o el progreso | Efraín Martínez Figueroa

  2. Pingback: Artículo publicado en Revista Valores: La disyuntiva entre la popularidad o el progreso | Efraín Martínez Figueroa

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s